La decisión del Gobierno de contratar dos barcazas de generación eléctrica a la empresa turca Karpowership para el estado Zulia generó una dura crítica de Elías Matta, exdiputado de la Asamblea Nacional y presidente de su Comisión Permanente de Energía y Petróleo. Según informó Banca y Negocios el 5 de noviembre, Matta calificó el acuerdo de «confesión de fracaso» del plan de rehabilitación de la planta Termozulia y exigió transparencia sobre las condiciones del contrato.
El tema tiene peso para el sector petrolero. La electricidad es una de las principales limitaciones para recuperar la producción en el occidente del país: en la conferencia CEPEG de Maracaibo, el presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela, capítulo Zulia, Roy Biagioni, explicó que las operadoras necesitan electricidad y gas, y que varias ya avanzan en proyectos de autogeneración.
Lo que se anunció
De acuerdo con la nota, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció un convenio entre Corpoelec y Karpowership para traer dos barcazas que sumarían 200 megavatios (MW) al sistema de Zulia. Matta sostiene que el anuncio se hizo por redes sociales y sin datos verificables. Corpoelec y Karpowership no respondieron a la nota, y hasta ahora no se han publicado cifras del contrato, según el artículo.
Las críticas de Matta
El exlegislador planteó varias preguntas centrales. La primera: «¿Por qué esperaron hasta ahora para buscar una solución de emergencia?». Sobre la forma del anuncio, afirmó: «Se anunció por redes sociales sin un solo dato verificable». Y precisó su posición con una frase que resume su argumento: «No estoy en contra de las soluciones de emergencia. Estoy en contra de que se contraten a ciegas».
Matta pidió que se publique el contrato completo, con costos, plazos, condiciones de suministro de combustible y penalidades por incumplimiento. También reclamó un informe público y auditado sobre los recursos invertidos en Termozulia desde 2018. Su planteamiento conecta la contratación de barcazas con un historial de promesas incumplidas en la rehabilitación de la planta.
El antecedente de Ecuador
Para ilustrar el riesgo, Matta citó la experiencia de Ecuador, donde una barcaza de la misma empresa con capacidad nominal de 100 MW entregó solo 12 MW en septiembre de 2024, según el operador de la red ecuatoriana. El dato, tal como lo recoge el artículo, no prueba que ocurra lo mismo en Venezuela, pero sí ilustra por qué el exdiputado exige conocer las cláusulas de desempeño y las penalidades.

Promesas y resultados en Zulia
La nota repasa los compromisos oficiales. El gobernador de Zulia, Luis Caldera, informó el 26 de agosto que Termozulia 1 estaba operando y que habían llegado piezas para la unidad 7. A comienzos de octubre se anunciaron pruebas en las unidades TZ-05 y TZ-07, mientras continuaban los trabajos en TZ-02 y TZ-08. El Gobierno también ofreció aportar 500 MW antes de fin de año y reducir el déficit de 600 a 150 MW en octubre. Matta sostiene que esas metas no se han cumplido.
Zulia acumula más de 15 años de racionamiento eléctrico, recuerda el artículo, una situación que afecta tanto a los hogares como a la actividad productiva, incluida la petrolera. La planta Termozulia, ubicada en la región, es una de las infraestructuras clave para estabilizar el suministro.
El malestar social y el debate legislativo
Matta citó 1.101 protestas en septiembre, de las cuales 531 estuvieron relacionadas con fallas eléctricas, además de protestas con barricadas el 3 de noviembre en Valencia. También señaló que la Asamblea Nacional pospuso por segunda vez el debate final de la reforma de la Ley del Servicio Eléctrico. Estas cifras provienen de su exposición y no han sido verificadas de manera independiente en las fuentes consultadas.
Por qué importa para la industria petrolera
El sector petrolero depende de energía confiable para bombas, plantas de procesamiento y sistemas de compresión. Biagioni estimó en Maracaibo que, para 2027, las empresas con proyectos de autogeneración podrían operar de forma independiente del Sistema Eléctrico Nacional, y Chevron ya dispone de generación propia con planes de añadir otra unidad. Esto sugiere que, mientras el sistema público no se estabilice, la industria buscará soluciones privadas, una dinámica que condiciona la velocidad con que PDVSA y sus socios puedan alcanzar la meta de 1,3 millones de barriles diarios.
Esta es una interpretación editorial de datos de dos fuentes distintas; ninguna de ellas relaciona directamente la contratación de las barcazas con el desempeño de la industria petrolera.
Lo que debería aclararse
Quedan preguntas por responder: el costo por megavatio, la procedencia y el costo del combustible, el plazo de instalación, la duración del contrato y las penalidades por incumplimiento. Sin esa información, evaluar si la solución de emergencia es adecuada resulta difícil. Conexión Petrolera solicitará y reseñará cualquier información oficial que se publique.
Cómo funcionan las centrales flotantes
Las barcazas de generación, conocidas como centrales flotantes, son buques equipados con motores o turbinas que se conectan a la red en un puerto o muelle. Su principal ventaja es la rapidez: pueden instalarse en semanas o meses, frente a los años que exige una planta en tierra. Su principal desventaja es el costo, que suele incluir un pago por capacidad disponible, además del combustible, y la dependencia de un suministro constante de gas o combustible líquido.
Por eso las preguntas de Matta no son menores. En un país con restricciones para importar combustible y con una infraestructura portuaria que debe adaptarse, las condiciones del contrato determinan si la solución es una ayuda transitoria o una carga financiera sostenida. La publicación de los términos permitiría a ingenieros, economistas y a la propia industria evaluar si los 200 MW anunciados representan una mejora real del déficit.
El déficit en perspectiva
El Gobierno había prometido reducir el déficit de Zulia de 600 a 150 MW en octubre. Si esa meta se hubiera cumplido, la necesidad de barcazas habría sido menor. Que ahora se recurra a ellas es, para el crítico, una admisión implícita de que el plan original no avanzó al ritmo previsto. El Ejecutivo no ha respondido a esa interpretación en las fuentes consultadas, y es posible que lo presente como una medida complementaria y no sustitutiva.
Para quienes dependen de la electricidad en Zulia, empresas petroleras incluidas, la discusión sobre quién tiene razón es secundaria frente a una pregunta práctica: cuántos megavatios adicionales llegarán, cuándo y a qué costo.
Fuentes consultadas
Elaborado con base en Banca y Negocios (5 de noviembre). Más información de las empresas en Karpowership y en el reportaje de Bloomberg Línea sobre la conferencia CEPEG.
Foto de portada: Zetong Li / Unsplash.

