Foto: GANESH RAMSUMAIR / Pexels

El Brent cae a 100 dólares mientras los operadores apuestan por un acuerdo entre EE. UU. e Irán

Antes del desplome que llegaría horas después, los mercados petroleros ya mostraban el miércoles 4 de noviembre una pérdida de impulso. Según OilPrice.com, a las 9:40 a. m. (hora del Este de EE. UU.) el crudo Brent bajaba 3,04 dólares (2,9%) hasta 100,60 dólares por barril, su tercera caída consecutiva. El WTI retrocedía 2,86 dólares (3%) y se negociaba en 93,23 dólares, mientras que el Murban, referencia del crudo de Abu Dabi, descendía 1,27 dólares hasta 100,90 dólares. Era la primera fase de una jornada que terminaría con el Brent por debajo de 95 dólares.

El movimiento matutino tenía una explicación doble: la lectura de los resultados electorales en Estados Unidos y una combinación de señales, todavía ambiguas, sobre posibles conversaciones con Irán. Sobre ese trasfondo, el mercado también recibió datos de inventarios que apuntaban en dirección opuesta a lo esperado, algo poco habitual en un día de caídas.

Inventarios: una merma inesperada en Estados Unidos

El Instituto Americano del Petróleo (API) reportó una reducción de 5,27 millones de barriles en las existencias de crudo de Estados Unidos, frente a una acumulación que esperaban los analistas. Las cifras oficiales de la Administración de Información de Energía (EIA) se publicarían a las 10:30 a. m. de ese mismo día. Una merma de inventarios suele leerse como señal de demanda firme o de menor oferta, de modo que el hecho de que los precios cayeran pese a ese dato indica que el factor político pesaba más que los fundamentos de corto plazo.

Conviene recordar la diferencia entre ambas fuentes: el API publica estimaciones privadas, normalmente un día antes que la EIA, y la EIA ofrece la cifra oficial semanal. Cuando ambos coinciden, el mercado se tranquiliza; cuando no, aumenta la volatilidad. En esta ocasión, el reporte oficial posterior mostró una caída de 900.000 barriles en las existencias comerciales de crudo hasta 409,8 millones, de acuerdo con el análisis publicado el mismo día por OilPrice.com.

La ventana iraní: reapertura de Ormuz y demandas de Teherán

El elemento más influyente de la jornada fue una declaración atribuida a un alto funcionario iraní: Teherán podría reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de dos días si Washington cumple sus demandas, entre ellas el levantamiento de sanciones petroleras y la liberación de activos congelados. El artículo no identifica al funcionario ni detalla el alcance de la reapertura, y por ello conviene tomarla como una señal de negociación, no como un compromiso. Aun así, la mera posibilidad de una reapertura rápida reduce el riesgo de interrupción de oferta que sostenía las cotizaciones.

En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que cuatro buques tanque fueron destruidos por minas al sur de Ormuz, una afirmación que, según el reporte, no ha sido confirmada de forma independiente. El contraste entre ambas informaciones ilustra la dificultad de leer el mercado: una parte del discurso iraní abre la puerta a un acuerdo y otra reporta incidentes de seguridad en la misma ruta.

Washington: del «no hay planes» al «golpe fuerte»

Desde la Casa Blanca, las señales también fueron mixtas. El presidente Donald Trump dijo al Financial Times que Estados Unidos no tenía planes inmediatos de atacar a Irán y afirmó:

«We seem to be getting everything we want» (en español, «parece que estamos obteniendo todo lo que queremos»). — Donald Trump, presidente de Estados Unidos, al Financial Times.

Sin embargo, en una entrevista con Fox News mencionó la posibilidad de un «heavy hit», un golpe fuerte, contra Irán. El vicepresidente JD Vance, por su parte, había dicho el lunes 2 de noviembre que las partes habían «made some progress», es decir, habían logrado algún avance. La suma de estas frases explica por qué los operadores optaron por reducir exposición: sin una señal clara de escalada, el riesgo de mantener posiciones largas se volvió demasiado alto.

El resultado electoral y su calendario

Michelle Brouhard, de Kpler, recordó que el nuevo Congreso, con mayoría demócrata en ambas cámaras tras las elecciones del martes, no toma posesión hasta el 3 de enero, lo que deja a la administración casi dos meses sin contrapesos legislativos inmediatos. Priyanka Sachdeva, de Phillip Nova, consideró justificada la toma de ganancias y la reducción de posiciones especulativas largas después del rally de octubre. En otras palabras, parte de la caída habría sido un ajuste técnico del mercado y no necesariamente un cambio de fundamentos.

ING, por su parte, indicó que el mercado había descontado cada vez más la posibilidad de nuevas hostilidades, de modo que cualquier señal de desescalada tenía margen amplio para reducir la prima de riesgo.

Silueta de un balancín petrolero al atardecer
Foto: Ugo Montaldo / Pexels

Un mercado que vuelve al excedente

El análisis de OilPrice.com incorpora estimaciones de JPMorgan que ayudan a entender el cuadro de fondo: el banco calcula que el excedente global de petróleo fue de 1,4 millones de barriles diarios en octubre, frente a 1,1 millones en septiembre. También estima que las exportaciones de Medio Oriente se recuperaron hasta unos 20,7 millones de barriles diarios desde un mínimo de 9,8 millones en marzo, y que la demanda mundial ha caído 3,3 millones de barriles diarios desde el inicio de la guerra.

Esos tres datos, tomados juntos, sugieren que los precios elevados de los últimos meses se sostuvieron en parte por incertidumbre y no solo por escasez física. Con el flujo marítimo recuperado en buena medida y la demanda debilitada por los precios altos, un excedente es coherente con una corrección a la baja si desaparece la prima de riesgo. Es la lectura que respaldaría el movimiento del miércoles, aunque ningún analista citado la plantea como definitiva.

Qué observar en los próximos días

Los operadores estarán atentos a tres variables: las confirmaciones oficiales sobre conversaciones entre Washington y Teherán, el estado de la navegación en el estrecho de Ormuz y los inventarios semanales de Estados Unidos. A ello se suma la evolución de los precios del diésel, que han sido el termómetro político interno en el país norteamericano.

Para los productores latinoamericanos, incluidos los venezolanos, el movimiento recuerda que la renta petrolera depende no solo de los volúmenes exportados, sino también de un entorno de precios en el que la geopolítica pesa tanto como la oferta y la demanda físicas. La cobertura de Conexión Petrolera seguirá el comportamiento de los crudos de referencia y de los diferenciales regionales.

Fuentes consultadas

Información elaborada a partir de OilPrice.com, Brent cae a 100 dólares, OilPrice.com sobre la caída de 9%, el Instituto Americano del Petróleo y la EIA.

Foto de portada: GANESH RAMSUMAIR / Pexels.

Compartir este artículo
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *