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IEEFA: proyectos de GNL para generar electricidad en Asia por 67.800 millones de dólares fueron cancelados o están estancados

La expansión del gas natural licuado (GNL) como combustible para generar electricidad en el sudeste y el sur de Asia ha tropezado con obstáculos mayores a los previstos. Un nuevo informe del Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA) concluye que proyectos por 67.800 millones de dólares han sido cancelados o se encuentran estancados desde 2021, según reseñó OilPrice.com el 5 de noviembre. La cifra equivale a más de la mitad de los proyectos de generación a partir de GNL propuestos en la muestra analizada.

El hallazgo importa para toda la cadena del gas: si los grandes compradores emergentes de Asia no logran construir la infraestructura para consumir GNL, la demanda que se daba por descontada en los planes de exportadores y desarrolladores podría ser menor o llegar más tarde.

Qué analizó el IEEFA

El estudio examinó, a lo largo de cinco años, 109.200 millones de dólares en proyectos propuestos de generación eléctrica con GNL y 21.000 millones en terminales de importación de ese combustible en Filipinas, Vietnam, Tailandia y Bangladés. De ese universo, hasta 49 centrales eléctricas y 22 terminales de regasificación fueron cancelados o no mostraron progresos notables entre 2021 y 2026.

Los 67.800 millones en proyectos cancelados o paralizados equivalen, según el instituto, a casi 4,5 veces el valor de los proyectos que sí se completaron en el mismo periodo. Es decir, por cada dólar de infraestructura que entró en operación, se estancaron cerca de cuatro dólares y medio.

Las causas identificadas

El informe atribuye el retroceso a una combinación de factores: picos y volatilidad en los precios del GNL, depreciación de las monedas asiáticas frente al dólar, plazos de entrega prolongados de las turbinas de gas en un mercado de equipos ajustado y costos de capital más altos. En conjunto, esos riesgos podrían elevar hasta 130 % el costo nivelado de la electricidad generada con GNL, en comparación con los supuestos de 2021.

Para países que pagan el combustible en dólares pero cobran la electricidad en moneda local, una devaluación encarece directamente el costo de generación, y las empresas eléctricas estatales suelen tener poco margen para trasladar esos aumentos a los consumidores. Esa lógica explica por qué los proyectos dependientes de importaciones de GNL son especialmente vulnerables.

Las voces del instituto

Sam Reynolds, coautor y jefe de investigación de GNL y gas para Asia del IEEFA, advirtió que «los desarrollos recientes en los mercados de combustibles, equipos y divisas han agravado los riesgos de ejecución» (en el original en inglés: «Recent developments in fuel, equipment, and currency markets have exacerbated execution risks»). Christopher Doleman, también coautor y especialista en GNL y gas para Asia, señaló que los planes de la región se construyeron con supuestos de combustible más barato y capital accesible, y afirmó: «Those assumptions no longer hold» (en español, «esos supuestos ya no se sostienen»).

Instalaciones industriales y de energía
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El contrapeso: la demanda de centros de datos

El artículo de OilPrice.com reconoce un factor que podría moderar el panorama: la demanda de electricidad de la inteligencia artificial y de los centros de datos. Citando a analistas de Wood Mackenzie, señala que las turbinas de gas de ciclo combinado siguen siendo la fuente más confiable de suministro continuo para los grandes operadores de centros de datos. Esa demanda podría sostener inversiones en generación a gas, aunque no necesariamente en los países y proyectos que el IEEFA analizó.

Lectura para el mercado del gas

El informe llega en un momento de tensión en los mercados gasistas. La Agencia Internacional de Energía ha advertido que la escasez mundial de gas podría prolongarse hasta bien entrado 2027, un incendio en la plataforma noruega de Visund redujo esta semana la oferta europea, y varias empresas siguen firmando contratos de GNL de largo plazo, como el acuerdo de ADNOC Gas para suministrar hasta 1,6 millones de toneladas a TotalEnergies durante cinco años.

La combinación sugiere un mercado en el que los vendedores aseguran contratos, mientras algunos compradores emergentes enfrentan dificultades para financiar la infraestructura que los recibiría. Es una lectura editorial: el informe del IEEFA no analiza esos contratos, y la relación entre ambos fenómenos dependerá de la evolución de precios y de la capacidad de pago de cada país.

Qué significa para América Latina

Para productores de gas con proyectos de exportación o con potencial de desarrollo, como Venezuela, el mensaje es doble. Por un lado, la demanda asiática de GNL puede ser menos segura de lo que se asumía. Por otro, la volatilidad de precios que encarece los proyectos asiáticos también sostiene valoraciones altas para quienes tengan gas disponible. La decisión de invertir exigirá evaluar ambos escenarios con prudencia.

Un mercado más selectivo

Los resultados del IEEFA no significan que el GNL vaya a desaparecer de la matriz asiática, sino que el crecimiento será más selectivo. Los proyectos con compradores solventes, contratos de suministro firmes y financiamiento asegurado seguirán adelante; los que dependen de supuestos optimistas sobre precios o tipos de cambio enfrentarán mayores dificultades. Para los analistas, el mensaje es que la brecha entre el plan y la ejecución se ha ensanchado.

Esta lectura se apoya en las declaraciones de los coautores, que subrayan el aumento del riesgo de ejecución, y no en una proyección del propio informe sobre la demanda total de GNL en la región.

Qué países están en el centro del análisis

Filipinas, Vietnam, Tailandia y Bangladés comparten rasgos: demanda eléctrica creciente, recursos fósiles propios limitados o en declive y necesidad de diversificar fuentes. Esa combinación hizo del GNL una opción atractiva en la década pasada. Hoy, con precios volátiles y monedas debilitadas, el cálculo es más complejo, y algunos gobiernos podrían inclinarse por alternativas como renovables con almacenamiento o por carbón existente, aunque el informe, según el reporte consultado, no formula esa recomendación de manera explícita.

El efecto sobre los exportadores

Para los exportadores de GNL, una demanda emergente más lenta en el sector eléctrico puede significar menos oportunidades de colocar volúmenes nuevos, sobre todo si hay una ola de capacidad de licuefacción en construcción. Sin embargo, la escasez actual de gas, que la AIE prevé que se extienda hasta 2027, atenúa ese riesgo en el corto plazo. El equilibrio a mediano plazo dependerá de cuántos proyectos de licuefacción lleguen y de cuántos compradores logren materializar su infraestructura.

Fuentes consultadas

Elaborado con información de OilPrice.com (5 de noviembre), que reseña el informe del IEEFA. Contexto en OilPrice.com sobre ADNOC Gas y TotalEnergies y en la Agencia Internacional de Energía.

Foto de portada: Daniil Serhiyevich / Unsplash.

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