Foto: Roy S. / Pexels

Venezuela mantiene 30 semanas como segundo proveedor de EE. UU.: el crudo cayó 10 % en la última semana de octubre y el aluminio sigue en negociación

Los envíos de crudo venezolano a Estados Unidos retrocedieron 10 % en la última semana de octubre, hasta 555.000 barriles diarios, el nivel más bajo en tres semanas, según datos preliminares de la Administración de Información Energética (EIA) reseñados por Banca y Negocios el 5 de noviembre. Pese al descenso semanal, la tendencia del año sigue siendo de fuerte crecimiento: Venezuela ha mantenido durante 30 semanas consecutivas su posición como segundo mayor proveedor de petróleo de Estados Unidos.

Conviene precisar el alcance del dato: se trata de la semana que terminó el 30 de octubre, y no del mes completo. Es una cifra preliminar que puede ser revisada.

Las cifras principales

El promedio móvil de cuatro semanas al 30 de octubre fue de 550.000 barriles diarios, 3 % menos que la semana previa pero 333 % más que en la misma semana del año anterior. En lo que va de 2026, los envíos promedian 466.000 barriles diarios, un aumento de 245 % interanual. Banca y Negocios estima que Venezuela ya ha enviado 140,6 millones de barriles a Estados Unidos este año, una cantidad que supera la suma de todo 2024 y 2025 y se acerca al mejor año desde 2018.

Estas cifras muestran la magnitud del cambio: de ser un proveedor marginal, Venezuela pasó a ocupar un lugar central en el abastecimiento de crudo pesado de las refinerías estadounidenses. Según el artículo, el país desplazó a Arabia Saudita de la segunda posición, y Riad no ha recuperado sus niveles de exportación previos a la guerra.

Cómo leer la caída semanal

Las variaciones semanales en las exportaciones petroleras suelen responder a calendarios de buques, condiciones portuarias y programación de cargamentos, y no necesariamente a una tendencia. El hecho de que el promedio de cuatro semanas haya bajado solo 3 % sugiere que la caída de la última semana no altera la trayectoria general. El artículo no atribuye el descenso a una causa específica, y tampoco cita a funcionarios venezolanos ni de la EIA.

Este matiz es importante porque algunos titulares de la semana pueden dar una impresión de reversión. Con los datos disponibles, lo más prudente es hablar de una fluctuación dentro de un nivel históricamente alto.

Instalaciones industriales y de energía
Foto: Joseph Russo / Pexels

Qué explica el auge de las exportaciones a EE. UU.

Aunque el reporte original se centra en las cifras, varios elementos publicados por otros medios ayudan a entender el contexto. El acercamiento entre Caracas y Washington ha permitido el regreso de compañías como Chevron, que informó que sus empresas mixtas invertirán 7.000 millones de dólares en cinco años y que la producción venezolana podría más que duplicarse en ese periodo. Al mismo tiempo, los refinadores estadounidenses, con márgenes de refinación récord, buscan crudos pesados que complementen su mezcla de productos, como mostró el análisis de la EIA sobre el rendimiento de diésel y combustible de aviación.

Estas conexiones son lecturas editoriales: ningún reporte consultado afirma que esos factores sean la causa directa del aumento de las exportaciones, aunque son consistentes con él.

La producción detrás del crudo exportado

El presidente de PDVSA, Héctor Obregón Pérez, indicó en octubre que la producción nacional ronda 1,24 millones de barriles diarios, con una meta de 1,3 millones al cierre del año. Las exportaciones a Estados Unidos, de 555.000 barriles diarios en la última semana de octubre, equivalen a una parte sustancial de ese volumen, aunque no toda la producción se exporta ni todo el crudo exportado va a ese destino. La OPEP estima la producción de septiembre en 1,15 millones de barriles diarios, según fuentes secundarias.

Más allá del crudo: el aluminio

El comercio bilateral no se limita al petróleo. Banca y Negocios informó el 3 de noviembre que Venezuela negocia con Mercuria Energy Group y Heeney Capital un segundo envío de aluminio a Estados Unidos, que podría zarpar antes de fin de año. Las condiciones, atribuidas a personas cercanas al asunto, serían similares a las del cargamento de 15.000 toneladas métricas que llegó a Nueva Orleans a fines de septiembre.

El contexto político

El reporte cita a Bloomberg Línea para señalar que el gobierno del presidente Trump flexibiliza la entrada del metal venezolano al tratarlo como mineral crítico, pese a los altos aranceles generales. Esa clasificación abre una vía comercial especial y refleja el interés de Washington en asegurar suministros de materiales estratégicos.

La nota menciona además que el canciller venezolano, Oliver Blanco, se reunió en Washington con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent. El artículo no detalla los resultados de esas reuniones, de modo que no es posible vincularlas directamente con las negociaciones del aluminio.

Por qué importa para el sector petrolero

La reactivación de las exportaciones de aluminio y petróleo comparte dependencias: electricidad confiable, logística portuaria, financiamiento y licencias de OFAC. CVG Venalum, una de las mayores consumidoras de electricidad del país, ha sufrido por las fallas del sistema eléctrico, un problema que también limita la producción petrolera en Zulia. La atención de comercializadores como Mercuria, con presencia en el comercio de crudo y productos, sugiere que ven en Venezuela una oportunidad más amplia que un solo sector.

Esta es una valoración editorial: el reporte no relaciona la operación de aluminio con el petróleo, ni indica que Mercuria participe en proyectos petroleros venezolanos.

Una apertura gradual

Las exportaciones de petróleo a Estados Unidos llevan 30 semanas consecutivas como segundo mayor suministro, con un promedio de 466.000 barriles diarios en el año. La posibilidad de que se sumen cargamentos de otros productos, como el aluminio, ilustra la diversificación de los flujos comerciales. Pero la normalización no es completa: las licencias son temporales, el Congreso estadounidense podría examinar los acuerdos y el estado de la infraestructura limita la capacidad de respuesta.

Lo que habrá que aclarar

Entre los puntos por conocer figuran las condiciones comerciales del primer envío, el origen del metal, el estado de las líneas de producción en Venalum, las exigencias de licencia y el posible esquema de operación por un privado. Mientras esos detalles no se publiquen, la noticia debe leerse como una negociación en marcha y no como un acuerdo cerrado. Conexión Petrolera dará seguimiento a los avances.

Riesgos para la tendencia

Hay al menos tres factores que podrían alterar el ritmo. El primero es regulatorio: las licencias de la OFAC, que condicionan el comercio, dependen de decisiones políticas en Washington, y un mayor escrutinio del Congreso es una posibilidad que un análisis de Reuters ha planteado. El segundo es logístico: la disponibilidad de buques y los costos de flete. El tercero es operativo: la capacidad de PDVSA y sus socios para sostener y aumentar la producción con la infraestructura eléctrica y de producción existente.

Perspectivas

Rystad Energy ha estimado que Venezuela podría alcanzar 1,6 millones de barriles diarios en 2028 y 1,8 millones en 2030 si la inversión se amplía de manera sustancial, según un reporte reciente de OilPrice.com sobre ONGC. La brecha entre esas proyecciones y la situación actual muestra que el crecimiento de las exportaciones a Estados Unidos dependerá de la ejecución de proyectos de inversión. Conexión Petrolera dará seguimiento semanal a las cifras de la EIA.

Fuentes consultadas

Elaborado con información de Banca y Negocios (5 de noviembre), que cita datos preliminares de la EIA. Contexto en OilPrice.com sobre ONGC y Rystad y en el comunicado de Chevron.

Foto de portada: Roy S. / Pexels.

Compartir este artículo
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *