La petrolera estatal india ONGC Videsh mantiene conversaciones avanzadas con autoridades venezolanas y estadounidenses para asumir la operación de dos proyectos en Venezuela, San Cristóbal y Carabobo 1, en un plazo de seis meses, según informó OilPrice.com el 6 de noviembre. La compañía también busca recuperar más de 500 millones de dólares en dividendos que se le adeudan por su participación en esos proyectos.
El caso es relevante por dos razones: ilustra el interés de una gran empresa asiática en reactivar sus activos venezolanos y muestra cómo la reapertura del sector petrolero involucra a compañías de varios países, no solo de Estados Unidos.
Los proyectos en discusión
En San Cristóbal, ONGC tiene 40 % y PDVSA 60 %. En Carabobo 1, ONGC y otras empresas indias suman 18 %, y Repsol tiene 11 %. El plan contempla que ONGC asuma el papel de operador, lo que le daría control sobre las decisiones de inversión y producción. Anupam Agarwal, director financiero de la compañía, dijo a los analistas el viernes que los acuerdos podrían concretarse en un plazo de tres a seis meses. El artículo no incluye una cita textual de Agarwal.
La deuda pendiente
ONGC acumula más de 500 millones de dólares en dividendos por cobrar de esos proyectos. Esa cifra se suma al conjunto de reclamaciones comerciales y financieras que pesan sobre el sector, como las de los contratistas de PDVSA que anunciaron la iniciativa «Capital Nacional» para el 17 de noviembre. Resolver el cobro de estos dividendos es parte del acuerdo que la compañía india persigue, y su resolución podría sentar un precedente para otros socios extranjeros.

El contexto de inversión
El reporte recuerda que Chevron ha delineado más de 7.000 millones de dólares de inversión en Venezuela en cinco años y que Eni y Repsol obtuvieron mayores funciones operativas. Rystad Energy estima que Venezuela podría producir 1,6 millones de barriles diarios en 2028 y 1,8 millones en 2030 si se amplía sustancialmente la inversión. Esa proyección contrasta con la producción actual de entre 1,15 y 1,24 millones de barriles diarios, según la fuente consultada, y exige un esfuerzo de capital considerable.
El cuello de botella: los taladros
Un dato ilustra el reto. Según Baker Hughes, solo había dos taladros activos en Venezuela en agosto, y se necesitarían unos 50 en 2028 para lograr las metas de producción estimadas. La diferencia revela la magnitud del esfuerzo logístico, de personal y de equipos que requiere la recuperación. No basta con firmar contratos: hay que movilizar equipos, servicios, electricidad y financiamiento, como señalaron los proveedores en la conferencia CEPEG de Maracaibo.
Lo que podría salir mal
Las negociaciones involucran a Caracas y a Washington, lo que significa que cualquier cambio político puede afectar su avance. Un posible escrutinio del Congreso estadounidense a los acuerdos con Venezuela, planteado por un análisis de Reuters reseñado por Banca y Negocios, introduce incertidumbre. También pesa el estado de las instalaciones y de la infraestructura eléctrica, un problema que Elías Matta ha criticado en relación con Termozulia.
Por qué importa para India
India importa la mayor parte del petróleo que consume, y su estrategia incluye asegurar acceso a crudo mediante participaciones en el exterior. Recuperar el control operativo en Venezuela le permitiría disponer de crudo pesado con destino a sus refinerías, algo particularmente relevante cuando el suministro desde el Golfo enfrenta restricciones, como describió la refinadora HPCL. Esta conexión es editorial; el reporte sobre ONGC no la plantea de manera explícita.
Qué observar
Los hitos a vigilar serán la firma de los acuerdos operativos, el calendario de pago de los dividendos y el anuncio de inversiones concretas. Conexión Petrolera seguirá el tema.
Lo que reflejan los acuerdos de esta semana
En conjunto, los acuerdos y negociaciones de la semana pintan una apertura por etapas. PDVSA reporta 61 contratos de participación productiva firmados y otros 44 en negociación; Chevron proyecta 7.000 millones de dólares de inversión; la india ONGC busca asumir la operación de dos proyectos; y los acreedores comerciales se organizan para negociar sus deudas. Todos esos movimientos ocurren bajo licencias temporales de Estados Unidos, que podrían ser objeto de revisión política.
La brecha entre anuncios y ejecución
Un ejemplo ilustra la brecha. El presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela en Zulia, Roy Biagioni, dijo en Maracaibo que aún no ve avances importantes del nuevo acuerdo energético con Estados Unidos en los municipios petroleros de la región. Y las cifras de taladros activos, solo dos en agosto según Baker Hughes, frente a unos 50 que se necesitarían en 2028, muestran cuánto falta por hacer. Ese contraste es la clave para interpretar con prudencia cualquier anuncio de inversión.
El papel de India
ONGC no es la única empresa asiática interesada. Las entregas de crudo venezolano a India alcanzaron máximos de varios años en octubre, según Kpler, de acuerdo con una nota de Bloomberg reseñada por Banca y Negocios esta semana. Para la ONGC, recuperar la operación de San Cristóbal y Carabobo 1 y cobrar los 500 millones de dólares en dividendos pendientes forma parte de una estrategia de acceso a crudo pesado en un momento en que el suministro del Golfo enfrenta dificultades logísticas.
Interpretación
Si ONGC logra asumir la operación, tendría control sobre las decisiones técnicas y de inversión, algo que en proyectos mixtos con PDVSA ha sido fuente de tensiones. Un arreglo operativo claro podría acelerar los trabajos de rehabilitación, pero también implicaría cambios en la gobernanza de los proyectos. Los detalles del acuerdo, que no se divulgaron, serán decisivos.
Para los inversionistas internacionales, el caso de ONGC funciona como termómetro. Si la compañía india consigue cobrar sus dividendos y obtener el control operativo, otros socios con deudas pendientes podrían replicar el modelo. Si las negociaciones se alargan, se reforzaría la percepción de que la normalización depende de decisiones políticas más que de la economía de los proyectos. Cualquiera de los dos desenlaces tendrá efectos sobre el apetito de inversión en el país.
Fuentes consultadas
Elaborado con información de OilPrice.com (6 de noviembre). Datos de Rystad Energy y de Baker Hughes. Contexto en Banca y Negocios.
Foto de portada: Max Fomin / Pexels.

