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Las refinerías de EE. UU. se alejan de la gasolina: el rendimiento cae por debajo de 45 % y crece el diésel y el combustible de aviación

Las refinerías de Estados Unidos están produciendo una proporción menor de gasolina por cada barril de crudo que procesan y destinan más producción al diésel y al combustible de aviación, donde los márgenes son más altos. Así lo muestran datos de la Administración de Información Energética (EIA) publicados el jueves 5 de noviembre y analizados por OilPrice.com. El fenómeno refleja un mercado global de refinación sometido a tensión por la guerra en Medio Oriente y por los ataques a refinerías rusas.

Para el sector, es una señal de cómo los incentivos económicos reordenan la oferta de productos, con consecuencias para los consumidores de combustibles y para los precios en distintos mercados.

Los datos de la EIA

El rendimiento de gasolina promedió menos de 45 % en los primeros ocho meses de 2026, y estuvo por debajo del mínimo de los cinco años anteriores en todos los meses, según el reporte. Una refinería típica produce entre 45 y 50 barriles de gasolina por cada 100 barriles de crudo. Ese descenso puede parecer pequeño, pero a escala del sistema estadounidense equivale a decenas de miles de barriles diarios de gasolina que se destinan a otros productos.

Al mismo tiempo, la participación del combustible de aviación en la producción de las refinerías superó 12 % por primera vez en marzo y se mantuvo en ese nivel o por encima hasta agosto. Los rendimientos de destilados, categoría que incluye el diésel, superaron su promedio de cinco años en todos los meses hasta agosto.

Una respuesta a los precios

La explicación es económica. Los márgenes del diésel y del combustible de aviación son más atractivos que los de la gasolina, de modo que los refinadores ajustan sus unidades para maximizar esos productos. Los precios del diésel alcanzaron en septiembre sus niveles nominales más altos de la historia, según el artículo. La reorientación es posible en refinerías complejas, con unidades de craqueo y conversión capaces de modificar su mezcla de productos.

Este comportamiento es coherente con el interés de los inversionistas por las refinerías. Esta semana se informó que Marathon Petroleum estaba cerca de vender varias plantas a CVR Energy por cerca de 4.000 millones de dólares, en un contexto en el que los márgenes de la Costa del Golfo alcanzaron un máximo histórico de 72 dólares por barril en septiembre.

Instalaciones industriales y de energía
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El contexto global de refinación

Según el reporte, las corridas globales de crudo en refinerías cayeron 4,8 millones de barriles diarios en el segundo trimestre, se recuperaron 1,8 millones en el tercero y aún se ubican cerca de 5 % por debajo del nivel de un año antes. Las refinerías estadounidenses aumentaron sus corridas en 500.000 barriles diarios en el segundo trimestre y otros 500.000 en el tercero, lo que indica que cumplen un papel compensador en el mercado.

Esa compensación tiene un límite: la capacidad instalada. Con utilización cercana a 98 % en algunas operaciones, como las que reportó Chevron en el tercer trimestre, hay poco margen para aumentar más la producción sin nuevas inversiones.

Consecuencias para los consumidores

Una menor producción relativa de gasolina puede traducirse en presiones de precio en ese mercado, aunque el efecto depende de la demanda y de las importaciones. El diésel, esencial para el transporte de carga y la agricultura, ya muestra precios récord. El artículo no cuantifica el impacto sobre los precios al consumidor ni ofrece proyecciones; esas consecuencias son inferencias razonables, no datos confirmados.

La conexión con Venezuela

El crudo pesado venezolano es particularmente adecuado para refinerías complejas que maximizan destilados. Las exportaciones de Venezuela a Estados Unidos promedian 466.000 barriles diarios en el año, 245 % más que en 2025, según datos preliminares citados por Banca y Negocios. Si los refinadores estadounidenses siguen priorizando diésel y combustible de aviación, la demanda de crudos pesados como el venezolano tendría un respaldo estructural. Es una lectura editorial.

Perspectivas

La duración de esta configuración dependerá de la guerra, de la recuperación de capacidad en otras regiones y de la evolución de los precios. Si la tensión disminuye y los márgenes se normalizan, los refinadores podrían volver a una mezcla más equilibrada. Mientras tanto, los datos de la EIA son un termómetro útil. Conexión Petrolera seguirá estas cifras.

El efecto en los precios regionales

Los desequilibrios entre productos tienden a trasladarse a los precios al por mayor. Cuando las refinerías priorizan destilados, la oferta de gasolina puede ajustarse, y los diferenciales entre productos se amplían. En años anteriores, esos movimientos han generado oscilaciones notables en los precios de los surtidores, especialmente en temporadas de alta demanda. Aún no hay datos en el reporte para afirmar que esto ocurrirá ahora, por lo que esta consideración es un escenario posible y no una predicción.

Qué cambia para el comercio internacional

Estados Unidos es un gran exportador de productos refinados, y la mezcla de lo que exporta afecta a los importadores de América Latina, Europa y África. Un mayor volumen de diésel y combustible de aviación disponible para exportar beneficia a los países que dependen de esos productos, mientras que una oferta más ajustada de gasolina podría aumentar su costo. Para economías latinoamericanas importadoras de combustibles, el seguimiento de estas cifras es útil para anticipar costos.

Del lado de la demanda, el consumo de combustible de aviación se ha recuperado con fuerza y, según el propio análisis, su participación en la producción superó 12 % por primera vez. Ese dato sugiere que el transporte aéreo sigue demandando volúmenes elevados incluso con precios altos, otro factor que sostiene los márgenes.

Un recordatorio de la dependencia del ciclo

Las refinerías no solo responden a precios, sino también a regulaciones de combustibles, a estándares ambientales y a la disponibilidad de crudos específicos. Un cambio sostenido en la mezcla de productos puede exigir inversiones en conversión, mantenimiento y logística. La capacidad de ajustar la producción de forma rápida es una ventaja competitiva que se refleja en las valoraciones de las compañías, y es probable que siga siendo un criterio central para quienes evalúan comprar o vender activos en los próximos meses.

Fuentes consultadas

Elaborado con información de OilPrice.com (5 de noviembre), que cita datos de la EIA. Contexto en OilPrice.com sobre CVR y Marathon.

Foto de portada: Fredrick F. / Pexels.

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