Los precios del petróleo están muy por encima de los del año pasado, pero los mayores productores de esquisto de Estados Unidos no se apresuran a perforar más. Según un análisis de OilPrice.com del 5 de noviembre, las grandes empresas se mantienen conservadoras mientras algunas independientes más pequeñas comienzan a añadir equipos de perforación. La causa es la volatilidad: los operadores no confían en que los precios actuales se mantengan.
La cifra que enmarca el debate es clara: el WTI ha promediado 86,72 dólares por barril en lo que va de 2026, frente a 64,94 dólares en 2025, es decir, más de 20 dólares de diferencia. Aun así, la respuesta de la oferta estadounidense es más moderada de lo que sugerirían esos precios.
Diamondback: flujo de caja y prudencia
Diamondback Energy generó 2.100 millones de dólares de flujo de caja libre en el tercer trimestre de 2026 y elevó su dividendo para el año, además de ajustar ligeramente al alza su proyección de producción. La compañía utilizó efectivo para recomprar bonos y acciones y reducir deuda. Su dividendo base ha aumentado más de nueve veces desde que se inició en 2018, a 0,50 dólares por acción.
El director ejecutivo, Kaes Van’t Hof, dijo en la llamada de resultados del 3 de noviembre que se inclina por quienes esperan precios «más altos por más tiempo», pero que «no es una buena manera de dirigir una empresa de exploración y producción ser un perpetuo optimista» («It’s not a good way to run an E&P just to be a perma bull»). Añadió que no hay necesidad de publicar un plan formal para 2027 ahora, pues la empresa suele hacerlo en febrero.
En su carta a los accionistas, el ejecutivo describió el entorno macroeconómico como casi idéntico al del trimestre previo: «altamente volátil e imposible de predecir» («highly volatile and impossible to predict»).
Exxon y el foco en el valor
El presidente ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, dijo en la llamada del tercer trimestre, la semana pasada, que la compañía no está «realmente enfocada, como saben, necesariamente en la meta de volumen». El artículo señala que Exxon cumplió su objetivo de producción a comienzos de 2026, de modo que la prioridad no es crecer a toda costa sino maximizar el valor de cada barril.

La visión de Wood Mackenzie
Nathan Nemeth, director de investigación de upstream del Lower 48 en Wood Mackenzie, explicó por qué los grandes operadores dudan: son «particularmente reacios» a comprometer gasto que pueda parecer injustificado si los precios caen. Y resumió la fragilidad del mercado con una frase: «Un tuit puede hacer caer el crudo 20 dólares el barril» («One tweet can drop crude by US$20 a barrel»).
La advertencia coincidió con la semana en que el Brent cayó cerca de 12 % por expectativas de desescalada, un movimiento que ilustra esa fragilidad. El artículo vincula la cautela a la crisis de Ormuz, que elevó los precios de los futuros y los fletes a niveles récord.
Una encuesta que lo respalda
El análisis cita la Encuesta de Energía de la Fed de Dallas de septiembre de 2026, donde los comentarios de empresas de exploración y producción apuntan a la incertidumbre en la planificación de precios. Aunque el texto no reproduce cifras de esa encuesta, el mensaje general es que los operadores utilizan precios de planificación inferiores a los del mercado spot para evitar sobreinversión.
Qué implica para el mercado global
La disciplina de los productores estadounidenses limita la capacidad del esquisto para aliviar la escasez de oferta. En los ciclos anteriores, los precios altos provocaban rápidos aumentos de perforación y producción en meses; esta vez, la respuesta es más lenta. Para los consumidores y gobiernos importadores, eso significa que el mercado depende más de factores geopolíticos que de un ajuste de oferta de corto plazo.
La OPEP+ mantiene congelada su producción para diciembre y Brasil bate récords de producción, dos factores que compiten con el esquisto estadounidense. La oferta incremental de los próximos meses parecería provenir más del presal brasileño y de proyectos como los de Venezuela, Guyana o Mozambique que de Estados Unidos. Es una lectura editorial.
Una referencia útil: Matador
No todas las empresas son tan cautelosas. Matador Resources informó un récord de producción de petróleo de 132.019 barriles diarios en el tercer trimestre y costos de perforación y completación de 804 dólares por pie lateral completado, 6 % menos que un año antes, según World Oil. La compañía espera una producción de petróleo de unos 137.000 barriles diarios en el cuarto trimestre. Su caso ilustra que las empresas medianas pueden crecer con eficiencia, aunque sin los volúmenes de los grandes.
Qué vigilar
Los indicadores serán el conteo de equipos de perforación de Baker Hughes, las proyecciones de capex para 2027 que las empresas presenten en febrero y la evolución del Brent y el WTI. Conexión Petrolera seguirá estas señales.
La brecha con las petroleras integradas
Las grandes integradas, como Exxon y Chevron, tienen carteras globales y pueden asignar capital a proyectos de largo plazo en distintos países, desde Guyana hasta Venezuela. Los productores puros de esquisto, en cambio, dependen de un solo tipo de activo con ciclos cortos de inversión y deben responder a los inversionistas con dividendos y recompras. Esa diferencia estructural explica que respondan de forma distinta ante los mismos precios: cuando el petróleo sube, las integradas amplían su gama de opciones, mientras que los operadores de esquisto priorizan el retorno de efectivo.
El efecto en los costos de servicios
La cautela de los grandes también modera la presión sobre los costos de equipos, personal y servicios petroleros. Si todos los operadores aceleraran la perforación a la vez, los precios de los contratos subirían y erosionarían parte del beneficio de los precios altos. Mantener la disciplina de gasto ayuda a controlar esa inflación, un argumento que los ejecutivos citan con frecuencia al explicar por qué no persiguen metas de volumen.
Fuentes consultadas
Elaborado con información de OilPrice.com (5 de noviembre), World Oil sobre Matador (4 de noviembre) y datos de la Fed de Dallas y Wood Mackenzie.
Foto de portada: Diego F. Parra / Pexels.

