Saudi Aramco, la mayor petrolera del mundo por producción, informó el 3 de noviembre un aumento de 9 % interanual en su utilidad neta ajustada del tercer trimestre, hasta 31.200 millones de dólares, frente a 28.600 millones un año antes. La cifra superó el consenso de analistas recopilado por Bloomberg, de 28.700 millones, según OilPrice.com. Los precios más altos del crudo y de los combustibles compensaron el efecto de las interrupciones de suministro causadas por ataques contra activos de la compañía.
- Las cifras clave
- Ataques a la infraestructura
- Almacenamiento y rutas alternativas
- El contexto: temporada de resultados históricos
- Por qué importa para Venezuela y América Latina
- Qué esperar
- El valor estratégico del downstream
- La señal para el mercado de crudo
- Contraste con los productores occidentales
- Fuentes consultadas
Los resultados ofrecen una radiografía de cómo la guerra en Medio Oriente reconfigura los negocios petroleros: los productores del Golfo obtienen precios elevados, pero enfrentan riesgos físicos sobre sus instalaciones y sus rutas de exportación.
Las cifras clave
El segmento de refinación y química, o downstream, fue el gran protagonista. Su utilidad ajustada antes de intereses e impuestos (EBIT) aumentó 234 % interanual, hasta 10.300 millones de dólares, frente a 3.100 millones del mismo periodo de 2025, es decir, más del triple. Esa mejora refleja los márgenes extraordinarios de productos como el diésel y el combustible de aviación, que también están beneficiando a refinadores en Estados Unidos y otras regiones.
Aramco mantuvo su dividendo base en 21.900.000.000 de dólares, la misma cifra del segundo trimestre y 3,5 % superior a la del año anterior, según el reporte. El Estado saudí controla más de 90 % de la compañía, de modo que el dividendo es una fuente directa de ingresos fiscales para el reino.
Ataques a la infraestructura
El artículo explica que los resultados se lograron a pesar de las interrupciones causadas por ataques contra el oleoducto Este-Oeste, que permite exportar crudo sin pasar por el estrecho de Ormuz, y contra infraestructura de Aramco atribuidos a los hutíes. Ese oleoducto es una pieza estratégica porque ofrece una vía alternativa cuando el tránsito por el Golfo se complica, por lo que su vulnerabilidad es un riesgo adicional para el mercado.
El presidente y director ejecutivo, Amin Nasser, resumió la situación en un comunicado: «La incertidumbre geopolítica y los ataques a instalaciones energéticas clave siguieron amplificando la crisis global de suministro de energía». En el original en inglés: «Geopolitical uncertainty and attacks on key energy facilities continued to amplify the global energy supply crisis».
Almacenamiento y rutas alternativas
Nasser añadió que la empresa continúa explorando capacidad adicional de almacenamiento en el extranjero y rutas de exportación alternativas («We continue to explore additional overseas storage capacity and alternative export routes»). La declaración sugiere que Aramco busca reducir su dependencia de un único corredor marítimo, una estrategia que ya siguen otros productores del Golfo. El fragmento disponible no detalla qué proyectos concretos se evalúan ni sus plazos.

El contexto: temporada de resultados históricos
La nota recuerda que las grandes petroleras occidentales reportaron la semana anterior «ganancias extraordinarias». Chevron, por ejemplo, ganó 9.900 millones de dólares y ConocoPhillips duplicó sus utilidades. El patrón es consistente: los precios del Brent, que promediaron 97 dólares en el tercer trimestre según Chevron, elevaron los resultados de toda la industria, y la refinación se benefició de una escasez global de capacidad.
Sin embargo, el escenario cambió en la última semana. El Brent cayó cerca de 12 % por la expectativa de una desescalada tras las elecciones en Estados Unidos, y luego rebotó parcialmente ante nuevos ataques a buques. Si los precios se mantienen por debajo de 100 dólares, los resultados del cuarto trimestre podrían ser menos favorables, aunque los márgenes de refinación seguirían siendo un soporte.
Por qué importa para Venezuela y América Latina
Los resultados de Aramco son una referencia para los productores latinoamericanos. Los precios altos mejoran el atractivo de proyectos de mayor costo, como el crudo pesado venezolano, y el margen de refinación elevado favorece a las refinerías capaces de procesar ese tipo de crudo. Esta es una lectura editorial: el reporte de Aramco no menciona a Venezuela.
Además, la dependencia de rutas alternativas por parte de los productores del Golfo y la escasez de buques descrita por HPCL en India refuerzan el valor de los suministros del Atlántico para los refinadores asiáticos y estadounidenses. Las exportaciones venezolanas a Estados Unidos llevan 30 semanas consecutivas como segundo mayor suministro a ese mercado, según datos preliminares citados esta semana por Banca y Negocios.
Qué esperar
Los analistas seguirán de cerca tres variables: la evolución del conflicto y sus efectos sobre las instalaciones saudíes, la trayectoria de los precios del crudo tras la caída semanal y la velocidad con que Aramco concrete su capacidad de almacenamiento y rutas alternativas. Conexión Petrolera continuará informando sobre los resultados de las grandes productoras estatales.
El valor estratégico del downstream
El salto de la utilidad de refinación merece una lectura aparte. Aramco ha invertido durante años en integrar su negocio de refinación con la producción, con participaciones en refinerías en Asia y Estados Unidos, para asegurar mercados para su crudo. En un entorno de márgenes extraordinarios, esa integración se traduce en ingresos adicionales que compensan, en parte, las pérdidas de volumen derivadas de los ataques. La compañía no detalla en la información disponible qué proporción del aumento proviene de activos propios y cuál de participaciones en el exterior.
La señal para el mercado de crudo
La combinación de utilidades récord y ataques a infraestructura sugiere que el mercado sigue pagando una prima de riesgo. Analistas de ING indicaron esta semana que, en ausencia de escalada, el mercado probablemente continuará devolviendo lentamente esa prima. Si los incidentes en Ormuz y en el Mar Rojo persisten, esa prima podría mantenerse, y con ella los resultados de los productores. Es un equilibrio frágil: los ingresos de Aramco dependen en parte de la misma inestabilidad que amenaza sus activos.
Contraste con los productores occidentales
A diferencia de las petroleras occidentales, que se benefician de portafolios geográficamente diversos, Aramco concentra la mayor parte de su producción en un solo país y, por tanto, en una sola zona de riesgo. Esa concentración explica el énfasis de Nasser en el almacenamiento en el extranjero y en las rutas alternativas: reducir la exposición a un punto único de fallo es una prioridad estratégica, no solo una cuestión operativa.
Fuentes consultadas
Elaborado con información de OilPrice.com (3 de noviembre), que cita datos de Bloomberg. Información corporativa en Aramco. Contexto en el comunicado de Chevron.
Foto de portada: Leo_Visions / Unsplash.

